10 metas para el nuevo año que puedes proponerles a tus hijos
El inicio de un nuevo año siempre es una buena oportunidad para analizar los errores del pasado y plantearse nuevas metas. Se trata de un “nuevo comienzo” que permite dejar atrás viejos hábitos, superar antiguos errores y planificar nuevos planes de cara al futuro, un ejercicio de proyección excelente al que también se pueden sumar los más pequeños de casa. De esta manera, aprenderán a planificar mejor su tiempo, así como a establecer objetivos concretos y organizar su vida a corto y largo plazo.
Lo ideal es que empiecen a
practicar desde una edad temprana, pero para los niños a veces puede ser
difícil proponerse objetivos a tan largo plazo. Por eso, sus padres deben
animarlos a que reflexionen sobre las metas que quieren lograr en el nuevo año
y ayudarles a hacer una lista de buenos propósitos para este nuevo año.
10 metas que puedes sugerirle a
tus hijos para este 2021
Reducir el tiempo dedicado a la
tecnología, y en especial a los videojuegos y al teléfono móvil.
Compartir más tiempo con sus
amigos, hermanos y familia.
Visitar más museos, centros
educativos y galerías de arte.
Aprender un nuevo idioma o
habilidad específica.
Discutir menos con los hermanos y
amigos.
Crear un hábito de estudio que le
permita aprovechar mejor las horas dedicadas a los deberes escolares.
Contribuir en las tareas del
hogar y colaborar con la familia.
Inscribirse en un curso, taller o
clase que le interese.
Dedicar más tiempo a desarrollar
sus mejores habilidades, como puede ser la pintura, escritura o el deporte.
Aprender a gestionar mejor las
emociones.
Propósitos de año nuevo
3 formas de ayudar a tus hijos a
proponerse metas para este 2021
1. Enséñales a plantearse
objetivos concretos
Los objetivos demasiado generales
o imprecisos no suelen llegar a buen puerto ya que es difícil determinar qué se
debe hacer en cada momento y hacia dónde dirigirse. Hace siglos, Séneca lo
resumió magistralmente: “Ningún viento es favorable para quien no sabe hacia
dónde va”. Por eso, es importante que enseñes a tus hijos a proponerse metas
concretas, de manera que después pueda tener claro cuáles son los pasos que
debe dar. Por ejemplo, una meta de carácter general puede ser aprender a ser
paciente mientras que un objetivo más específico consiste en esperar el turno a
la hora del juego o en una conversación.
2. Incítales a fijarse metas
adecuadas a su edad
Proponerse metas desde una edad
temprana es un gran aliciente para que los niños aprendan a lidiar con los
retos y desafíos, a la vez que representa una gran oportunidad para estimular
su desarrollo. Sin embargo, proponerse metas demasiado ambiciosas para su edad
puede ser contraproducente. A la larga, los niños se sentirán presionados y
estresados, con lo que perderán la motivación y probablemente, acaben
sintiéndose frustrados por no conseguir sus propósitos. Por eso, es fundamental
enseñarles a plantearse objetivos realistas que puedan alcanzar siguiendo su
propio ritmo.
3. Motívales a diseñar un plan de
acción
Muchas veces, las metas de inicio
de año quedan en el olvido a medida que pasan los meses. Para que esto no
ocurra, incita a tus hijos a que diseñen un plan de acción para cada objetivo,
en el que especifiquen cada paso que necesitan dar para llegar a la meta final,
así como el tiempo que tardarán en completar cada tarea. Por ejemplo, si uno de
sus objetivos es desarrollar el hábito de estudio, pueden proponerse estudiar
una hora a diario durante los tres primeros meses del año y luego, aumentar a
una hora y media cada trimestre.
Comentarios
Publicar un comentario